14 mayo, 2026

El Rosarino

Diario Online

Bolsillos ajustados en los barrios: la Tarjeta Alimentar cumple dos años sin aumentos

El beneficio que llega a miles de familias de nuestra región mantiene los mismos montos desde mayo de 2024. Pese a que se amplió la edad de cobertura hasta los 17 años, la falta de actualización frente a la suba de precios preocupa a los vecinos que dependen de este ingreso.

Si sos de los que recorren los almacenes de barrio o las ferias de la ciudad buscando ofertas para que la plata rinda, esta información es fundamental para entender cómo viene el panorama en las cajas de Anses. Leer sobre el congelamiento de la Tarjeta Alimentar es prioritario porque este subsidio es el que garantiza el plato de comida en muchísimos hogares santafesinos. Con la inflación acumulada de estos dos años, el poder de compra en las góndolas locales se ha reducido drásticamente, afectando directamente la capacidad de las familias para completar la canasta básica y planificar el gasto mensual en alimentos esenciales.

En mayo de 2026 se completa un ciclo de veinticuatro meses sin que el Ministerio de Capital Humano actualice los valores del Programa Argentina Contra el Hambre. Esta situación genera una brecha cada vez más ancha entre el dinero depositado y lo que efectivamente cuesta llenar el changuito en los supermercados de nuestra zona.

Actualmente, las familias de la ciudad perciben 52.250 pesos por un hijo y 81.936 por dos, cifras que no han tenido retoques desde la resolución aplicada en 2024. Aunque el cruce de datos entre Anses y el Gobierno es automático, el monto fijo parece haber quedado estancado frente al costo de vida actual.

Un cambio relevante para los beneficiarios locales fue la ampliación de la edad límite, que desde finales de 2024 permite cubrir a jóvenes de hasta 17 años. Esto sumó a nuevos hogares del cordón metropolitano santafesino al beneficio, aunque el reclamo generalizado sigue siendo la pérdida de valor real del dinero asignado.

Según estimaciones que circulan en el ámbito legislativo nacional, la combinación de la Asignación Universal por Hijo y la Tarjeta Alimentar hoy solo cubre el 87% de la canasta básica. Esta cifra queda por debajo del objetivo del 95% que se había fijado mediante decreto presidencial para proteger a los sectores vulnerables.

Para los vecinos que perciben Pensiones No Contributivas o la Asignación por Embarazo, la falta de aumentos se traduce en elegir segundas marcas o reducir la variedad de productos frescos. La mirada está puesta en si habrá anuncios oficiales que permitan recuperar el terreno perdido ante la suba constante de los alimentos.

En los centros de atención vecinal y puntos de cobro de la región, la consulta por la actualización de saldos es una constante que refleja la urgencia social. Mientras la cobertura se extiende en cantidad de personas, la calidad de la asistencia económica sigue siendo el debate central en las mesas de las familias.

La asistencia continuará depositándose de forma directa en las cuentas de los beneficiarios junto a sus prestaciones habituales, a la espera de una resolución que modifique los valores vigentes desde hace dos años.