La inseguridad golpea nuevamente la tranquilidad de las actividades comerciales en las barriadas rosarinas. Las bandas delictivas utilizan amenazas armadas nocturnas para amedrentar a los trabajadores independientes, forzando un despliegue urgente de patrullajes preventivos en las calles más afectadas de los distritos sur y oeste.
El violento episodio afecta de manera directa la tranquilidad cotidiana y la seguridad de los almacenes donde compran las familias rosarinas. Las balaceras contra propiedades de pequeños comerciantes modifican las rutinas laborales de las avenidas comerciales, obligando a los residentes a extremar precauciones ante el avance de las intimidaciones extorsivas en las plataformas de mensajería.
El ataque ocurrió durante la madrugada en Pasaje Calchaquí al 4000, donde se recolectaron vainas servidas de grueso calibre. Los efectivos de infantería constataron los impactos en la fachada del propietario, quien previamente había recibido exigencias de dinero vinculadas a su comercio ubicado sobre calle Corrientes al 5300.
La preocupante saga sumó otro incidente intimidatorio con el hallazgo de cartelería mafiosa en un establecimiento educativo de Villa Manuelita. Los investigadores policiales peritaron el predio escolar de Schmidl y Güiraldes, vinculando estos movimientos con disputas territoriales de clanes criminales que alteran el normal desarrollo de las clases.
La fiscalía de flagrancia solicitó el relevamiento de las cámaras de seguridad públicas y privadas instaladas en los corredores comerciales afectados. Los vecinos del barrio exigen presencia policial permanente para poder trabajar sin temor a represalias, mientras las denuncias telefónicas al sistema de emergencias continúan incrementándose.

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