14 mayo, 2026

El Rosarino

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Transformación en el ex Batallón 121: la nueva pileta olímpica de zona sur ya asoma entre los galpones

El Centro Acuático Provincial alcanza el 60% de su construcción en el predio de calle Ayacucho y Esteban de Luca. Con la piscina principal ya colocada, la obra entra en su etapa final para recibir los Juegos Suramericanos y quedar como un espacio deportivo de primer nivel para todos los vecinos del barrio.

Si caminás por las veredas de La Bajada o vivís cerca del Distrito Sur, hoy domingo podés ver cómo el paisaje del antiguo batallón cambia por completo con una estructura que ya toma altura. Es fundamental seguir de cerca este avance porque no se trata solo de un estadio para una competencia internacional, sino de un complejo que va a transformar la actividad deportiva en nuestra zona, permitiendo que los chicos del barrio y los atletas locales tengan instalaciones que antes solo veíamos por televisión.

Los trabajos actuales se concentran en la nave principal, donde la pileta de natación ya está firme y protegida por el cerramiento del edificio. En el subsuelo, los operarios avanzan con la instalación de calderas y filtros, mientras que sobre calle Juan Manuel de Rosas se levanta la piscina olímpica de cincuenta metros que contará con tribunas para más de mil personas.

Hacia el sector que da a calle Buenos Aires, el movimiento de suelo es constante para dar forma a la fosa de saltos ornamentales, que tendrá diez metros de profundidad. Esta parte del proyecto incluye plataformas profesionales y un sector de servicios con vestuarios y oficinas que ya muestran sus primeros tabiques de hormigón, perfilando lo que será un centro de alto rendimiento único en la provincia.

La inversión busca que Rosario recupere su protagonismo deportivo, conectando este predio con otras obras como el nuevo estadio del Parque Independencia. Para quienes transitan diariamente por la zona de Ibáñez, el movimiento de camiones y cuadrillas marca el ritmo de una ciudad que se prepara para septiembre, dejando atrás años de abandono en estos terrenos para convertirlos en un polo de convivencia.

La obra civil progresa según los plazos establecidos, asegurando que el complejo esté listo para las pruebas de nado sincronizado y waterpolo, integrándose definitivamente a la vida social y urbana del sur rosarino.