Los delincuentes operaron con gran precisión en el local de administración de 2R. Lograron desactivar los sensores de alarma y escapar con dinero en efectivo sin ser advertidos por las patrullas.
Una mañana de extrema tensión se vivió en la esquina de Uruguay y 1° de Mayo luego de confirmarse un cuantioso robo en las dependencias de la inmobiliaria 2R. El hecho, ejecutado con una planificación minuciosa, ha puesto el foco en la posibilidad de que los atacantes contaran con datos precisos sobre el movimiento interno de la empresa y la configuración de su seguridad.
El ingreso se produjo a través de la cubierta del edificio, donde los ladrones lograron vulnerar los ingresos físicos antes de enfrentarse a la tecnología de protección. Con herramientas específicas, lograron silenciar el sistema de sensores. No obstante, una señal de alerta llegó a dispararse, lo que derivó en la intervención de una unidad policial. Lamentablemente, la verificación externa de los uniformados no detectó la intrusión en los techos ni el desorden interno, retirándose del lugar sin mayores novedades. Al ingresar los dueños cerca de las 8:00, se toparon con oficinas revueltas y el faltante de una importante cantidad de divisas que se encontraba resguardada en el área administrativa. Los daños estructurales en el cielo raso y las aberturas reflejan la violencia del ingreso, aunque el silencio de la operación técnica fue lo que más sorprendió a los investigadores.
La fiscalía en turno ha solicitado el arqueo final de las pérdidas y la intervención de peritos en criminalística. La principal línea investigativa se centra en el círculo de personas con conocimientos sobre la disposición de la oficina, dado el manejo exacto de los tiempos de respuesta de la alarma.

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