14 mayo, 2026

El Rosarino

Diario Online

El sur no tiene paz: dos escuelas bajaron la persiana por banderas narco

Dos instituciones educativas de los barrios Saladillo y Las Heras suspendieron sus clases tras el hallazgo de banderas con mensajes intimidatorios. Los establecimientos de calles Margis y Suárez amanecieron con textos dirigidos a un policía y al hijo del ex jefe de la barra de Central.

Si sos padre, madre o vecino de la zona sur y hoy te encontraste con el guardapolvo en la mano sin poder entrar al aula, tenés que saber que la seguridad de los chicos volvió a verse afectada por la violencia externa. Este martes, la rutina de cientos de familias se cortó en seco porque las autoridades escolares priorizaron proteger a la comunidad ante la aparición de mensajes mafiosos en los ingresos. Es una situación que preocupa a todo el barrio, ya que las escuelas, que deberían ser los lugares más seguros de nuestras manzanas, terminaron convertidas en blanco de amenazas que nada tienen que ver con la educación.

El primer hecho fue detectado a primera hora en el Jardín Nº 1.285 “San Casimiro”, ubicado en la transitada esquina de Margis y Nuestra Señora del Rosario. Allí, una tela escrita con amenazas fue retirada por la Policía de Investigaciones para ser peritada, mientras los padres que llegaban con los nenes pequeños se encontraban con la noticia de que la actividad quedaba totalmente suspendida por prevención.

Casi en simultáneo, se conoció una situación idéntica en la escuela Nº 1.347 “Atahualpa Yupanqui”, situada en calle B. Suárez al 5000. Un cartel pegado por los directivos informaba que todos los niveles se quedaban sin clases este 28 de abril, dejando los salones vacíos y un clima de mucha incertidumbre entre los comerciantes y vecinos que caminan diariamente por esa zona de la ciudad.

Los textos hallados en ambas instituciones eran iguales y hacían referencia directa a un efectivo policial y a Andrés Bracamonte hijo. Este tipo de intimidaciones vienen repitiéndose durante todo el mes de abril en distintas escuelas primarias y secundarias, sumando ahora un centro de salud municipal, lo que genera un estado de alerta permanente en las instituciones que brindan servicios esenciales al barrio.

La Policía de Investigaciones trabajó en los dos puntos para levantar rastros y cámaras de seguridad que permitan identificar a quienes colgaron las banderas durante la madrugada. Mientras tanto, el Ministerio de Educación y las fuerzas de seguridad evalúan cómo garantizar el regreso a las aulas mañana, entendiendo que el impacto emocional para los alumnos y los docentes es muy profundo cada vez que sucede esto.

Para el vecino que vive cerca de estas escuelas, la preocupación escala porque los nombres mencionados en las telas se repiten en cada episodio de violencia de las últimas semanas. La comunidad educativa queda ahora a la espera de definiciones oficiales para retomar la normalidad, en un contexto donde el miedo intenta ganarle el espacio a la tiza y al juego en el sur rosarino.

Los establecimientos permanecerán con custodia policial mínima durante la jornada mientras se definen los protocolos de seguridad para el miércoles.