Tras un mes durmiendo bajo un jacarandá en la plazoleta Alicia Moreau de Justo, una pareja solidaria les ofreció un monoambiente. Adrián y su familia podrán dejar la calle para reinsertarse laboralmente.
El vecino que transita habitualmente por el centro debe conocer este desenlace que devuelve la esperanza a la zona de Maternidad Martin. Es un alivio saber que el grupo familiar, compuesto por un adolescente y un abuelo de 70 años, ya no pasará las noches a la intemperie en la esquina de Rioja y Moreno gracias a la ayuda de particulares.
El grupo familiar se encontraba en situación de calle desde el 10 de abril tras perder sus empleos y no poder costear un alquiler en Urquiza al 3800. Durante semanas, sobrevivieron en la plaza turnándose para dormir por razones de seguridad y resguardándose del frío bajo los árboles. Los problemas de salud y la interrupción escolar del hijo eran preocupaciones constantes.
La noticia de la vivienda llegó luego de que su historia se difundiera en los medios locales, movilizando a una pareja que decidió cederles un espacio habitacional. Este gesto permitirá que Adrián y su esposa busquen trabajo con la estabilidad de tener un techo propio. Los beneficiarios destacaron el apoyo de quienes se acercaron para ayudarlos a dejar de ser vecinos invisibles.
Esta cadena de favores cierra un capítulo de supervivencia crítica para cuatro rosarinos en el área central. Con el acceso a este nuevo domicilio, el joven podrá retomar sus estudios secundarios y el adulto mayor recibirá la atención necesaria para sus afecciones en un entorno seguro y bajo condiciones de higiene adecuadas.

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