14 mayo, 2026

El Rosarino

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Conflicto en las aulas: imputan a adolescentes que amenazaron con un tiroteo tras la prohibición de celulares

La justicia santafesina formalizó cargos contra dos jóvenes de 16 y 18 años por intimidación pública y amenazas coactivas. El incidente, originado por la restricción de dispositivos móviles en clase, derivó en la aplicación de medidas de conducta obligatorias y un estricto seguimiento del establecimiento educativo.

Para los vecinos y familias que integran la comunidad escolar de la región, este caso en Llambi Campbell enciende una luz de atención sobre los límites en la convivencia digital y presencial. La intervención de la fiscalía busca frenar una tendencia de mensajes intimidatorios que, aunque muchas veces surgen como bromas de mal gusto, tienen consecuencias legales severas para los menores y sus padres.

La fiscal Ana Laura Gioria encabezó la audiencia donde se detalló que el hallazgo de una nota en el sector de baños fue el punto de partida de la investigación. El escrito exigía la restitución inmediata de teléfonos celulares bajo la advertencia de realizar un ataque armado, lo que activó de inmediato los protocolos de seguridad interna.

Tras las pericias correspondientes, se identificó a J.O. y Yamil Alexander G. como los principales responsables, sumando también la participación de un adolescente de 15 años. Debido a la gravedad de la intimidación, se establecieron restricciones específicas que impiden a los imputados acercarse a ciertos sectores o mantener conductas que alteren la paz del alumnado.

Desde el ámbito judicial explicaron que estas acciones se encuadran en un esfuerzo por desarticular la ola de amenazas que vienen afectando a diversas instituciones de la provincia. Las autoridades escolares fueron notificadas formalmente para que puedan aplicar las sanciones administrativas internas en concordancia con lo resuelto por los tribunales provinciales.

La situación administrativa de los implicados queda ahora bajo la lupa del Ministerio de Educación, mientras la justicia monitorea el cumplimiento de las reglas de conducta impuestas. Este episodio resalta la importancia de los marcos de contención institucional ante las reacciones violentas derivadas de normativas de disciplina interna que buscan mejorar el clima de aprendizaje.

El proceso judicial continuará su marcha con el fin de establecer responsabilidades definitivas y asegurar que los establecimientos educativos recuperen su dinámica habitual sin interferencias externas ni amenazas internas.