Un reciente estudio elaborado por la entidad gremial mercantil expuso un cuadro complejo para la actividad comercial de la ciudad. El relevamiento de los datos expone una disminución en los volúmenes de facturación mensual y una marcada presión operativa sobre los locales.
Las cifras relevadas por los analistas muestran que más de la mitad de los establecimientos registró caídas directas en sus operaciones diarias. La actividad de los negocios minoristas cayó casi un diez por ciento en comparación con el mismo período del año anterior en el casco céntrico.
Entre los rubros más perjudicados por la menor demanda figuran jugueterías, librerías, comercios alimenticios y locales de vestimenta. Las operaciones con las herramientas virtuales y transferencias bancarias se afianzaron como el mecanismo preferido por la clientela para concretar compras.
Los costos de reposición aplicados por los distribuidores sufrieron incrementos constantes que afectaron el margen operativo de las empresas. El financiamiento de los comercios se volvió un factor crítico, provocando que más de la mitad de los propietarios reporte mayores deudas.
La adopción de plataformas digitales y ventas en línea surge como la alternativa principal para sostener el nivel de facturación. Las estrategias de la patronal mercantil buscan potenciar el comercio electrónico para contrarrestar la menor circulación de compradores en los locales físicos.

Más historias
El costo de vida escaló al 2,1% durante el mes de julio impulsado por el movimiento del receso invernal
La Unión Industrial de Santa Fe ratificó a sus autoridades e impulsará la agenda tecnológica
Aumento del endeudamiento familiar genera preocupación en el mercado inmobiliario santafesino