La presidenta del Concejo Municipal, María Eugenia Schmuck, presentó un pedido formal para transparentar el aporte real de la ciudad a las arcas nacionales. En un escenario de inflación récord y obras paralizadas, la iniciativa busca exponer la desigualdad en el reparto de recursos que hoy castiga a los vecinos con tarifas más caras.
El proyecto impulsado en el Palacio Vasallo surge tras conocerse cifras que impactan directamente en la economía familiar santafesina. Según los datos que maneja el cuerpo legislativo, la provincia aportó una fortuna en impuestos a los combustibles, pero Rosario no recibió ni un peso para frenar los aumentos del transporte, lo que genera boletos muchísimo más costosos que en el AMBA.
Esta falta de retorno se nota al caminar por los barrios, donde las obras nacionales quedaron en la nada y el municipio o la provincia deben poner el pecho para terminarlas. Un caso que indigna al vecino es el Monumento a la Bandera o los arreglos en la ruta A012, trabajos que Nación abandonó obligándonos a pagar doble por lo mismo.
En el mostrador de los hospitales públicos la situación es igual de crítica por el recorte en el programa Remediar. Muchos rosarinos que antes tenían su cobertura hoy se vuelcan al sistema municipal porque el Pami no da abasto, sobrecargando una estructura local que ya está al límite por la crisis económica que atraviesa todo el país actualmente.
La ciudad no es una zona pobre, al contrario, el complejo portuario del Gran Rosario rompió récords de exportación superando los 16.000 millones de dólares el año pasado. Sin embargo, ese flujo de dinero parece ser un camino de ida que no regresa en infraestructura básica, dejando a las calles y accesos de nuestra región en un estado de deterioro constante.
La intención de este pedido de informes es que cada ciudadano sepa con nombre y apellido a dónde va su esfuerzo diario. Sin datos claros sobre cuánto recaudan acá y cuánto devuelven en subsidios o programas sociales, la planificación de la ciudad se vuelve imposible y el ajuste termina cayendo siempre sobre el mismo eslabón: el trabajador rosarino.
La transparencia fiscal es la única herramienta para pelear por la equidad que Rosario se merece por su rol estratégico. No se están pidiendo favores especiales ni beneficios extraordinarios, sino que el reparto de la torta nacional sea justo para una región que sostiene la economía argentina mientras paga las tarifas de servicios más caras del mapa.
El pedido de informes ya fue ingresado oficialmente y se espera que en las próximas sesiones el resto de las fuerzas políticas acompañen este reclamo de transparencia para defender el presupuesto de la ciudad.

Más historias
Masiva marcha por las calles rosarinas en defensa de la universidad pública
Escándalo por andadores y sillas de ruedas: denuncian sobreprecios del 4.000% en el Estado
Hidrovía: piden que la provincia aclare su postura ante la privatización del Paraná