14 mayo, 2026

El Rosarino

Diario Online

Controles en Arroyito: lo detuvieron dos veces en tres días en las puertas del Gigante

Un joven de 25 años fue interceptado por la policía en los ingresos de calle Cordiviola tras intentar entrar a los partidos contra Tigre y Libertad. El implicado contaba con una restricción judicial por un grave episodio de violencia familiar ocurrido días atrás en el Parque Regional Sur, lo que activó las alertas del programa Tribuna Segura.

Si solés caminar el barrio los días de partido o pasás por las inmediaciones de la Comisaría 10ª, es importante conocer cómo funcionan los operativos de seguridad que buscan mantener la tranquilidad en las veredas de Arroyito. Este caso pone de manifiesto la rigurosidad de los escaneos de identidad actuales, diseñados para detectar personas con deudas pendientes ante la justicia antes de que logren mezclarse entre la multitud que asiste al estadio.

La secuencia se inició el pasado domingo durante el encuentro local, cuando los agentes apostados en los vallados de seguridad detectaron que el muchacho tenía un pedido de captura activo. Tras ser trasladado a la dependencia policial de calle Darregueira, se confirmó que el Ministerio Público de la Acusación lo buscaba por una agresión física cometida contra su hijo menor de edad en la zona sur.

A pesar de haber pasado por una audiencia imputativa donde se le otorgó la libertad con restricciones estrictas, el joven decidió regresar a las puertas del Gigante apenas cuarenta y ocho horas después. Durante el operativo del martes por Copa Libertadores, el sistema informático volvió a arrojar una alerta roja, impidiéndole el paso nuevamente y derivándolo otra vez bajo custodia hacia la seccional correspondiente al sector.

La situación generó sorpresa entre los vecinos y comerciantes de la zona, quienes observaron el despliegue policial en los puntos de control habituales. Los voceros de seguridad destacaron que, además de este arresto reiterado, otro hombre de 37 años fue demorado en la misma jornada por causas penales pendientes, reforzando la presencia de efectivos en todas las esquinas estratégicas que rodean la cancha del club auriazul.

Actualmente, el imputado tiene prohibido cualquier tipo de contacto con las víctimas y debe reportarse quincenalmente ante la Oficina de Gestión Judicial para evitar su detención definitiva. El cumplimiento de estas medidas es monitoreado de cerca por las autoridades provinciales, quienes advierten que el derecho de admisión seguirá aplicándose de forma estricta para garantizar un entorno familiar y seguro en cada evento deportivo que reciba el barrio.

La eficacia de los controles tecnológicos en los accesos permite filtrar situaciones de riesgo antes de que escalen dentro de la zona de influencia del club. Para el habitante de la zona norte, estos operativos representan una herramienta de vigilancia necesaria para preservar la convivencia durante las jornadas de gran afluencia de público en las calles internas.