14 mayo, 2026

El Rosarino

Diario Online

Doble golpe a la Técnica de Provincias Unidas al 3300: se llevaron hasta las herramientas de los talleres

La Escuela «Héroes de Malvinas» fue blanco de dos robos entre el viernes y el domingo. Los delincuentes destrozaron armarios y vaciaron el taller de electricidad, dejando a más de 500 chicos del barrio con dificultades para seguir sus prácticas.

Si pasás seguido por la zona de Provincias Unidas y Saavedra, hoy el clima en el barrio es de mucha amargura. El fin de semana no fue de descanso para la Escuela Técnica 547, sino de pura angustia: entraron dos veces, primero el viernes y volvieron el domingo para terminar el trabajo. Para el vecino que ve todos los días a los chicos con el mameluco y las herramientas, esta noticia duele porque lo que se robaron no son solo cables o máquinas, es el futuro laboral de cientos de jóvenes de nuestra zona que hoy se quedaron sin materiales para estudiar.

El desastre que encontraron los directivos este lunes es total. En la parte de preceptoría y en los talleres de electricidad el desorden es angustiante; rompieron armarios de hierro y se llevaron equipamiento informático y herramientas de mano que la cooperadora y las familias tardaron años en comprar. Gustavo Ludeña, referente de la institución, confirmó que los intrusos tuvieron tiempo de sobra para seleccionar qué llevarse y provocar destrozos innecesarios en las instalaciones.

A pesar de tener las puertas abiertas, la actividad no es normal. Con 538 alumnos que asisten en dos turnos, el taller de electricidad —el corazón de la formación técnica de esta escuela— quedó prácticamente desmantelado. Los docentes están haciendo malabares para no suspender las clases, pero la realidad es que sin el material de trabajo básico, la formación de los futuros técnicos del barrio está en jaque.

La comunidad educativa está pidiendo a los gritos que el Ministerio de Educación intervenga rápido, no solo con seguridad, sino con fondos para reponer lo perdido. Mientras tanto, el personal sigue haciendo el inventario para saber exactamente el costo del daño, aunque el golpe anímico para los chicos que llegan cada mañana con ganas de aprender un oficio es difícil de calcular en dinero.

Es un momento donde la solidaridad del barrio se vuelve fundamental. Muchas veces estas herramientas robadas terminan ofreciéndose en grupos de compra-venta de la zona o en ferias cercanas. Estar atentos y cuidar lo que es de la escuela es la única forma de que los pibes de Provincias Unidas no pierdan el año por culpa de la inseguridad que no da tregua.

La institución mantiene el dictado de clases teóricas mientras aguarda respuestas oficiales y evalúa de qué manera podrá reequipar sus talleres para retomar las prácticas de los estudiantes.