14 mayo, 2026

El Rosarino

Diario Online

Newell’s amargó el aniversario de Unión: una victoria con sello de autoridad en Santa Fe

El equipo de Frank Kudelka ratificó su franco ascenso con un valioso 3 a 2 en el estadio 15 de Abril. La Lepra supo reponerse de un inicio adverso, explotó las debilidades del rival y logró despegarse definitivamente de los puestos bajos de la tabla.

En una noche donde el clima de festejo pertenecía íntegramente al club local por su 119° aniversario, Newell’s se encargó de cambiar el guion con un planteo inteligente y vertical. El conjunto rojinegro demostró una solidez mental clave para asimilar un gol tempranero y revertir el marcador mediante un juego agresivo por las bandas y una notable superioridad en las pelotas detenidas. Esta victoria no solo representa tres puntos vitales para la confianza del plantel, sino que consolida la identidad de un equipo que, bajo la conducción de Kudelka, ha logrado disipar los fantasmas del pasado reciente para transformarse en un rival directo y peligroso en cualquier escenario.

El encuentro comenzó con desconcierto para la visita, que tras una desatención en un tiro libre, quedó en desventaja ante el cabezazo de Estigarribia. Sin embargo, la Lepra no se desesperó y comenzó a lastimar mediante ataques directos y profundidad por las bandas.

La paridad llegó tras un envío de Guch que terminó en gol en contra del arquero Mansilla, previa intervención del VAR. A partir de allí, el equipo rosarino tomó el control psicológico del juego, exponiendo las constantes fragilidades defensivas del conjunto santafesino en cada centro al área.

Mazzantti y Guch fueron los pilares de una ofensiva que se tornó incontenible para el fondo tatengue. La verticalidad propuesta por Kudelka permitió que Newell’s generara situaciones de riesgo permanentes, estrellando incluso un remate en el travesaño que anticipaba la merecida remontada final.

Con este resultado, Newell’s confirma su levantada futbolística y se posiciona con mayor firmeza en la clasificación anual. El orden táctico y la eficacia goleadora en momentos críticos fueron las llaves para arruinar la fiesta ajena y traerse una alegría inmensa hacia el Parque Independencia.

La Lepra regresa a Rosario con el pecho inflado, demostrando que su evolución no es casualidad sino el fruto de una estructura colectiva que vuelve a ser competitiva.