14 mayo, 2026

El Rosarino

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Tensión y custodia: así funcionaron las escuelas rosarinas tras los nuevos mensajes mafiosos

Tras el hallazgo de banderas con mensajes entre bandas delictivas en dos establecimientos locales, las autoridades provinciales aplicaron los protocolos de seguridad vigentes. A diferencia de episodios previos, se decidió no interrumpir el dictado de clases bajo custodia policial.

La ciudad de Rosario atravesó una mañana de tensión institucional luego de que dos instituciones educativas amanecieran con telas de carácter amenazante colgadas en sus perímetros. Los episodios, registrados en los barrios Acindar y en la zona sur, activaron una respuesta inmediata del Ministerio de Educación y la cartera de Justicia y Seguridad, quienes determinaron que las condiciones estaban dadas para mantener las puertas abiertas. Los mensajes, que no apuntaban contra la comunidad educativa sino que hacían referencia a conflictos entre organizaciones ilegales, fueron retirados por personal policial en el marco de una serie de operativos que ya suman cuatro hechos similares en menos de 48 horas en distintos puntos del mapa urbano.

El primero de los procedimientos tuvo lugar en la Escuela 1337 «Dr. Carlos Sylvestre Begnis», donde los directivos coordinaron con los supervisores ministeriales la implementación de un cordón preventivo tras el secuestro de la evidencia. Casi en simultáneo, una situación de idénticas características se vivió en la Escuela 350 «Provincia de Santa Fe», ubicada sobre calle Rodríguez. En ambos sitios, los investigadores detectaron que el contenido de los lienzos coincidía con las leyendas halladas recientemente en otro colegio y en un centro de salud, lo que refuerza la hipótesis de una maniobra de comunicación externa vinculada a disputas territoriales ajenas al ámbito escolar.

Fuentes oficiales confirmaron que, ante la ausencia de amenazas directas contra el personal o los alumnos, la prioridad fue sostener la continuidad pedagógica para evitar que el miedo paralice las instituciones. No obstante, se ha reforzado la vigilancia en los alrededores de los edificios afectados. Las pesquisas judiciales vinculan estos eventos con la reconfiguración de liderazgos en sectores de la barrabrava de Rosario Central, especialmente tras crímenes recientes que alteraron el orden interno de las facciones conocidas como «Los Menores», quienes estarían utilizando espacios públicos para dirimir sus internas mediante este tipo de amedrentamientos visuales.

La Justicia local continúa con el análisis de las cámaras de seguridad para identificar a los responsables de colgar los mensajes, mientras las escuelas intentan recobrar la normalidad dentro del aula.